Ajusta los mensajes según la edad, el nivel de conocimiento de la lengua o el comportamiento de pago.
Asegura que toda la información del inquilino esté actualizada y fluya automáticamente.
Utiliza workflows que ya han funcionado en otras entidades inmobiliarias.
Controla la tasa de apertura, el comportamiento de pago y las respuestas en tiempo real, y ajusta al instante.
Monitoriza indicadores como las aperturas y el comportamiento de pago en dashboards para mejorar continuamente la comunicación con los inquilinos.